La salsa, un género que nació en la diáspora caribeña, moldeado entre migraciones, encuentros culturales y ciudades como New York, encontró en La Mariscal un territorio fértil para echar raíces. Lo que llegó a Quito como un ritmo extranjero se transformó en una experiencia urbana propia: primero como música de fiesta y baile nocturno, luego como lenguaje común que unió identidades, memorias y formas de habitar la ciudad. En La Mariscal, la salsa dejó de ser una herencia extraña para convertirse en algo local, apropiada por DJs, bailarines, salsotecas y, más tarde, por parques y academias que la hicieron parte del día a día del barrio.
Descubre cómo la salsa llegó a convertirse en parte del pulso cultural de La Mariscal a través de tres momentos clave:, el origen de la salsa en América Latina y su nacimiento en el Caribe; la historia de La Mariscal como barrio y escenario donde este género encontró un espacio para crecer; y la salsa como conector de la música, la comunidad y la memoria en uno de los sectores más emblemáticos de Quito.
