La Mariscal, barrio emblemático de Quito, ha visto cómo la salsa se convirtió en una práctica social arraigada que dinamiza sus plazas y calles.
Un ejemplo es lo que sucede cada domingo en el Parque Gabriela Mistral que se transforma en un escenario al aire libre para bailar salsa, gracias a la iniciativa ciudadana “Salsa en el Solar”. En 2026 esta actividad cumple más de cinco años ininterrumpidos, desde que Lenin Saltos («Lucky») la inició en 2020 poniendo música y bailando junto a vecinos durante la pandemia. Con el tiempo se consolidó como una tradición dominical: al caer la tarde el parque vibra de alegría y “la pista improvisada se convierte en un espacio de convivencia donde el anonimato se rompe con una sonrisa”. Esta fiesta espontánea, acompañada hoy por autoridades locales, demuestra que el espacio público puede ser un lugar de encuentro, cuidado y alegría para la comunidad.
Orígenes recientes y tradición dominical
Según reportes municipales y medios locales, Salsa en el Solar nació en 2020 cuando “Lucky” decidió compartir su pasión con todo el barrio. Su empeño convirtió aquel gesto inicial — poner parlantes y música todos los domingos — en un encuentro comunitario que ya forma parte “de la memoria del barrio”. Univisa destaca que desde el primer día esta iniciativa «se convirtió en una tradición querida por muchos», al punto de celebrar su quinto aniversario con la presencia del alcalde Pabel Muñoz. Cada domingo, a partir de las 11h00 la música caribeña atrae a vecinos de todas las edades: jóvenes, familias y turistas se suman sin importar su nivel de baile. No hay coreografías establecidas ni entradas, sólo “ganas de bailar”: cada cuerpo aporta su propio estilo, la música invita y la comunidad se fortalece.
Academias y talleres comunitarios de baile
Más allá de los encuentros dominicales, La Mariscal es una cuna de academias de danza en Quito. Varios medios coinciden en que la zona concentra numerosas escuelas de baile social (salsa, merengue, bachata, etc.), recordando que “existen en la ciudad, especialmente en el sector de La Mariscal”. Además, la municipalidad imparte talleres gratuitos de salsa y bachata en centros como Casa Somos La Mariscal, fortaleciendo la formación local. Por ejemplo, el programa de talleres zonales incluye cursos de “Salsa y Bachata” (para nivel intermedio y principiantes) diseñados para promover el arte del baile entre jóvenes y adultos. Estas academias y talleres ofrecen espacios formales donde practicar ritmos caribeños, contribuyendo así al uso cultural del espacio público y la unión ciudadana.
Cultura en el espacio público: del encuentro urbano a la convivencia
El auge de la salsa en La Mariscal forma parte de un esfuerzo por reactivar cultural y socialmente el barrio. Además de Salsa en el Solar, la iniciativa conocida como Encuentro Urbano de Arte y Cultura (celebrada mensualmente en la calle Juan Rodríguez) incluye un baile comunitario de salsa en el parque Gabriela Mistral. Como reporta La Marea, el “baile tradicional de salsa” que acompaña esa feria artística añade “un ambiente festivo y comunitario al evento”. Proyectos como estos, apoyados por la Administración Zonal y organizaciones barriales (Mariscal Sur, MANLA, etc.), invitan a comerciantes, artistas y vecinos a compartir el espacio público en torno a la música. Según las autoridades, estas acciones colectivas “construyen la seguridad y el cuidado del territorio con música, comunidad y participación”, reforzando que la salsa no sólo es espectáculo, sino un vehículo de integración ciudadana.
En conjunto, Salsa en el Solar y los talleres de baile comunitarios han consolidado la salsa como una tradición viva en La Mariscal. Cada domingo, al ritmo de un soneo o un timbal, el barrio demuestra que la cultura popular puede habitar parques y calles, dejando una huella alegre en su gente y su historia.
