Entre los años 2000 y 2025, la salsa en La Mariscal dejó de concentrarse únicamente en la vida nocturna para expandirse hacia nuevas formas de encuentro. El ritmo que antes dominaba las salsotecas comenzó a habitar academias de baile, parques y espacios públicos, convirtiéndose en una práctica formativa y colectiva. En este período, la salsa no solo se baila: se enseña, se comparte y sigue definiendo la cultura del barrio.
Te invitamos a descubrir la salsa que hoy se baila en el barrio, a conocer cómo el baile se ha consolidado como una práctica formativa en academias y otros espacios de aprendizaje, y a explorar la salsa como práctica comunitaria que reúne a personas en áreas comunitarias y fortalece los vínculos barriales.